Indefinible

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¿Qué es el fútbol? ¿Es posible elaborar una definición cientifica? Escribe Nicolás Perdomini (@NPerdomini).

   Dice Jorge Valdano en su libro Fútbol: El juego infinito “Aunque desmontemos el juego con un destornillador, nunca sabremos lo que hay dentro. Es un recipiente gigantesco en el que cabe todo: Emociones, ilusiones, cataclismos, sueños, pesadillas, opiniones, desencuentros, polémicas… Todo vuelve a empezar en cada partido en un ejemplo de energía renovable que convierte al fútbol en un juego incierto, en un espectáculo maravilloso, en una industria creciente y en un fenómeno social inagotable.”

   El fútbol comenzó a ser reglamentado como tal a mediados del siglo XIX.  Años después, fue el escocés Alexander Watson Hutton quien lo trajo para este lado del mundo. Desde sus inicios el deporte ha albergado tantos jugadores, amateurs o profesionales, como intentos de definiciones científicas. Y definir es limitar. Y el fútbol se revela frente a los límites.

   Semifinal de la Copa Libertadores. Uno de los grandes del fútbol nacional (y continental), como lo es River, versus un modesto club de barrio pero que ha deslumbrado en los últimos años por su juego, como lo es Lanús. David versus Goliat. Goliat versus David.

   Que el club de Núñez había experimentado cierta “mística” copera en los últimos años, era cierto. Que los dirigidos por Marcelo Gallardo inflaban sus pechos en los duelos mano a mano, era cierto. Que el Granate tenía armas considerables con los que vencer a su rival, era cierto. Que el VAR influyó en el partido, es cierto. Que al día de hoy las reglas del VAR no están claras, es cierto. Que River, con tres goles de ventaja, se relajó y recibió cuatro en 25 minutos, es cierto. Que Lanús, con desfachatez, rebeldía y empuje, merece sus méritos, también es cierto. Entonces, de esta manera, estamos ante la presencia varias verdades. Y no solo a una. Y no solo a la que le convenga a uno u otro bando.

   Al hincha de River se lo verá portando con orgullo la banda roja. “Acá estoy igual”, demostrará. El de Lanús, por su parte, se habrá inundado anoche en un mar de lágrimas y hoy andará con una sonrisa de oreja a oreja, sin creer en lo que pasó. También veremos a el eterno rival del derrotado, que estará preparando sus cubiertos para aprovechar su momento el domingo. Y el fútbol… seguirá siempre revelándose ante aquellos ilusos que se esforzarán una y otra vez en limitarlo.

   El fútbol es infinito. Y nadie podrá explicarlo ni definirlo. Eso no es posible, y por eso es el deporte rey. Y por eso, estimado, disfrutémoslo.

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