20 años del trágico final de Justin Fashanu

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A 20 años del suicidio del primer jugador de renombre que se declaró homosexual. Escribe Nicolás Perdomini (@NPerdomini).

Un día como hoy, pero de 1998, Justin Fashanu decidió ponerle fin a sus 37 años de vida. El futbolista inglés tomó la decisión luego de haber sido víctima del, cuando quiere, cruel y destructivo mundo del fútbol.

Es sumamente reconocido el tópico de que detrás de todo deportista existe un ser humano de carne y hueso, de sentimientos, de emociones, de problemas personales y de vida privada. Sin embargo: ¿Con cuanta cotidianidad esta teórica transita su camino hacia la práctica? Pocas veces. Y sucede aún menos en el fútbol, deporte predominante.

Los medios de comunicación no quedan para nada exentos de esto. Al contrario, tienen gran injerencia en los hechos. Pues son formadores de opiniones y, a lo largo de la historia, no siempre han tenido ‘muñeca’ para manejar situaciones de alta complejidad.

Fashanu debutó como profesional en 1979 en el Norwich City, en un encuentro de la Premier League frente al West Brom. Dos años más tarde, luego de un par de buenas temporadas, fue transferido por 1 millón de libras al Nottingham Forest de Brian Clough, convirtiéndose así en el primer futbolista de raza negra de la historia por el que se pagó esa suma.

La carrera del joven delantero iba en ascenso hasta que la relación con su nuevo entrenador comenzó a deteriorarse. Rumores difundidos por la prensa ubicaban al delantero como un habitué de discotecas y bares gays. Y esto a Clough le disgustaba. De hecho en su autobiografía cuenta un entredicho que ambos tuvieron:

– ¿A dónde vas si quieres una rebanada de pan?

– Al panadero, supongo.

– ¿A dónde vas si quieres una pata de cordero?

– Al carnicero.

– ¿Y entonces porque sigues yendo a ese maldito club de maricones?

Tiempo después, el DT le prohibió entrenar a la par del resto de los jugadores. Y allí, el futbolista, comenzó a transitar un tobogán descendente en su carrera cuyo final sería trágico. Vistió las camisetas del Southampton, Notts County, Brighton, estuvo por Estados Unidos, luego volvió a Inglaterra a jugar para el Manchester City, hasta que años más tarde, no sin antes seguir vagando por diversas instituciones, recaló en Australia en donde se retiró en el Maryland Manía de la segunda división.

“La estrella del millón de libras: Soy gay”

En 1990, en una entrevista exclusiva con el periódico inglés ‘The Sun’, se había declarado públicamente como homosexual, convirtiéndose en el único jugador de renombre en hacerlo hasta ese momento. Entre otras cosas, contó que había vivido una aventura con un miembro del parlamento conservador que estaba casado.

La crueldad no tardó en llegar. Críticas de la prensa, chistes de sus compañeros, cánticos en el estadio del estilo ‘marica, marica’ y cierta marginalidad, fueron algunas de las situaciones que le tocó vivir. Incluso su propio hermano, también futbolista, confesó que le había ofrecido una importante suma de dinero para que no hiciera la declaración. Pues, según él, su imagen también se vería afectada.

En marzo de 1998, un joven de 17 años declaró a la policía que había sido atacado sexualmente por Fashanu tras una noche de excesos. Los medios no tardaron en hacerse eco de ello y esparcieron la noticia.

“Me he dado cuenta de que ya he sido declarado culpable. No quiero más preocupaciones a mi familia y a mis amigos. Espero que el Jesús que amo me dé la bienvenida; al final en él encontraré la paz que nunca tuve”, luego de escribir estas palabras, se dirigió a su garaje a ponerle punto final a su historia. Tomó una soga y se ahorcó.

Meses después, una investigación realizada en Londres mostró que jamás existió una orden de detención para Fashanu y que la policía de EE.UU. había abandonado el caso por falta de pruebas.

En la actualidad la homosexualidad sigue siendo un tabú en el fútbol. Como si se tratasen de antónimos. Son muy pocos los que han roto esa barrera. Muchos temen a los insultos, al rechazo del ámbito, al tirar su carrera por la borda. Ante este contexto, en los últimos años han surgidos campañas en países como Inglaterra, Francia y Alemania en contra de la homofobia. Por el lado contrario, los clubes y las federaciones, optan por eludir el ‘problema’.

 

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