Algo se prende fuego

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Esas “Vacaciones Terrenales”, como solía llamar “Pity” al estado de ausencia que le provocaba la pasta base, doblaron su voluntad. “Es una droga tan rica que la odio”, una frase contundente que nos daba indicios de lo que podía pasar. 

Cristian “El Pity” Alvarez nació en 1972 y vivió sus primeros años en el barrio de Congreso, antes de que su familia se mudase a Piedrabuena, ubicado en Villa Lugano.

Fue parte de la banda “Viejas Locas” que le permitiría explorar su lado más artístico, sensible y poético. En esta banda escribió grandes temas como “Homero” (dedicado a su padre, un capataz de construcción) y “Lo Artesanal”, hasta que su disolución en los años 2000 lo llevo a tener su propio proyecto, bautizado como “Intoxicados”.

Y aunque ahora pensemos que lo vamos a ver pudriéndose en un pabellón psiquiátrico, al mejor estilo Tanguito y producto de la última cagada que se mandó, morirse o dejarse morir es un asunto personal. Si se cansó de probar si encaja en este rompecabezas llamado vida y decidió hundirse en el pozo de donde intento salir durante tanto tiempo esa persona esta “muerta en vida” por mucho que su forma física siga en este plano terrenal.

Tuvo su momento de inspiración suprema con Intoxicados, saliendo al ruedo con canciones que hablaban profundamente de él y con una propuesta musical que superaba a lo que había hecho antes con Viejas Locas. “El Pity” estaba con ganas de patear el tablero y tapar el pozo oscuro para que nunca más se lo pueda tragar. Era un Cristian iluminado, que cantaba como gorrión por la mañana diciendo que “Estaba saliendo el sol” y que “Era sin duda su Dios”.

“Padre sol nuestro que estas en los cielos, guíame si no está bien la vida que llevo” un videoclip alegre con una lluvia que se disipa un momento para dejar ver el sol detrás, ropas secándose alrededor de un fogón de noche en el medio de una guitarreada rodeada de nuevos y viejos compañeros de ruta. Parecía verdad, aunque le costara, iba a salir adelante con la bendición del Dios Sol.

Pero no pudo. Esas “Vacaciones Terrenales”, como solía llamar “Pity” al estado de ausencia que le provocaba la pasta base, doblaron su voluntad. “Es una droga tan rica que la odio”, una frase contundente que nos daba indicios de lo que podía pasar.

Otro indicio, visto en forma tardía, fue el tema “Fuego”. Nos contaba “Esta vez es enserio, no estoy mintiendo, algo se prende fuego”. Pity volvió a estar acorralado por los demonios que volvían al acecho. Fue un tema muy celebrado en nuestro rock nacional “Dame un balde de agua o de arena, o pásame el matafuego que no voy a quemarme sin antes pelear”, esto dice el tema, un éxito comercial que todos conocemos, no había que ser ningún fan de intoxicados para darse cuenta que estaba pidiendo ayuda. “Puede que esta vez no sea cierto, pero siento como el fuego me quema por dentro”.

La mano salvadora no la encontró en el rock, ni en el barrio, ni en ninguna parte. En 2008 Intoxicados edito su último disco, antes de separarse en 2009, y entre estos voy a destacar uno que habla perfectamente de lo que el sentía, una despedida a su banda y al mundo turbio que no lo pudo salvar. “Casi sin darme cuenta se me va pasando el día y la vida, casi sin darme cuenta dejé que te fueras” cantaba Cristian con su voz quebrada de siempre, encontrando ahí su razón de ser. Dice también que “En nombre del amor podría seguir mintiendo, que las cosas que fue haciendo ahora le parecían un sueño” pero el poeta Cristian sigue “No sé si estar a la sombra del sol, no sé si seguir a la luz de la luna, puede curarme la propia enfermedad o matarme la misma cura, siento en el corazón a dios, siento en los pulmones al diablo, siento que tengo dos oídos para escuchar y dos pies para seguir tropezando”

“Pity” no se entregó a la policía esa mañana, se entregó al diablo que sentía en los pulmones hacia unos 10 años. Cuando se cansó de esperar un milagro que ya no llegaría nunca, cuando armo las valijas con esas pocas cosas que sentía que valían algo y dejó para siempre su búsqueda artística y juntó otra vez a Viejas Locas, que en mi opinión y con lo hecho con Intoxicados, era como decir que nada importaba más y que se vaya todo a la mierda.

“Pity” se dejó morir en 2009 con la desaparición de su banda. Todo lo que vino después, incluso el homicidio de hace algunas semanas, es producto de una sociedad egoísta donde solo importa el capital, un callejón sin salida, un arma cargada que te ponen en la mano después de habernos quemado el cerebro y secarnos el corazón.

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Cristian Sorano
Cristian Sorano

Redactor.

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