La maldición del campeón

Compartir nota
  • 3
    Shares

Al igual que en los dos últimos Mundiales la selección defensora del título se quedó afuera en primera ronda. Esta vez fue el turno de Alemania, quien cayó sorpresivamente ante Corea del Sur en la última fecha por 2 a 0 y se volvió muy temprano a casa. Escribe Gabriel Gómez (@GabiGomez21).

En la previa del comienzo de la competencia nueve de cada diez personas que conocen el mundo del fútbol daban por candidato para quedarse nuevamente con la copa al equipo dirigido por Joachim Löw. Sin embargo, en un campeonato tan extraño, el seleccionado alemán perdió con México y Corea del Sur, quienes en los papeles parecían accesibles, y le ganó a Suecia de forma agónica.

Lejos de ser aquel temible equipo de 2014, se lo notó más apático, con muchas dificultades defensivas y falta de eficacia en el área rival. Quedó último en el grupo pese a ser quien más remates al arco realizó. De esta forma se sumó a la lista de las selecciones que fueron campeones y cuatro años más tarde no superaron la fase de grupos.

Francia fue quien comenzó allá por el 2002 con esta especie de “maldición” copera para los últimos campeones. Se quedaron con el título en 1998 siendo locales y llegaron nuevamente a Corea-Japón como candidatos al título, pero no estuvieron a la altura ante equipos inferiores como Senegal, Uruguay y Dinamarca. Quizá, en aquél entonces, hubo cierta subestimación hacia sus rivales ya que los únicos que llegaron lejos fueron los africanos, que terminaron eliminados en cuartos de final.

En el continente asiático, Brasil se consagró campeón y es la única selección que logró pasar la fase de grupos en el certamen siguiente desde que el Mundial se juega con el formato de 32 equipos.

En 2006 el torneo se disputó en Alemania, donde Italia consiguió levantar el trofeo por cuarta vez luego de vencer por penales en una apasionada final a Francia. Cuatro años más tarde la película volvió a repetirse: Los “Tanos” llegaron a Sudáfrica para defender la corona, aunque en esta ocasión arribaron en medio de una renovación del plantel y sin un equipo ideal. No eran considerados candidatos. Una vez más la “maldición del campeón” se hizo presente.

En Sudáfrica fuimos testigos de ver por primera vez en la historia a España campeón del mundo. Una selección llena de estrellas que ya se había consagrado en la Eurocopa 2008 y que jugaba un fútbol maravilloso que la llevo a ser la justa campeona tras ganarle a Holanda en tiempo suplementario por 1 a 0 con aquel recordado gol de Andrés Iniesta.

Dos años antes del Mundial de Brasil 2014, “La Roja” volvió a salir campeón de Europa lo que los hizo llegar como uno de los favoritos, sumado a que aún contaba con la mejor generación de jugadores de su historia. De todas formas, las cosas no salieron como lo esperado. “La naranja mecánica” se tomó revancha y no solo que los goleó, sino que los avergonzó con un 5 a 1 letal en el primer encuentro. Luego fue el turno de Chile, quien los derrotó por 2 a 0 y los dejó afuera en primera fase.

Finalmente, en Rusia 2018 sucedió lo impensado por proyecto, por jerarquía y por colectividad. Ante el asombro de propios y extraños, Alemania también fue víctima de la maldición que acecha a los últimos campeones.

  • 3
    Shares