Superclásico | Cuando Boca hizo de local en El Monumental

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La historia inédita de uno de los enfrentamientos más atractivos del mundo.

Eran otros tiempos. Hoy, pleno siglo XXI, ni el más capaz de imaginar irrealidades podría dar rienda suelta a un Boca – River como el que ocurrió en el Torneo Metropolitano de 1984.

El contexto general del país era malo. No hacía mucho del retorno de la democracia y las heridas aún ardían en el pueblo argentino como si aquellos fatídicos años siguieran perteneciendo al presente. Por otra parte, lo económico recién estaba comenzando a resurgir. Y a ello los clubes de fútbol no fueron esquivos.

Boca y River atravesaban duros momentos institucionales. El primero se encontraba ante los peores números rojos de su historia, que incluía entre otras cosas la suspensión de La Bombonera, mientras que el segundo se encontraba en plena recuperación tras malas campañas que hicieron mirar de reojo el descenso.

Sumergido en una crisis, a Boca se le acortaban los días para el superclásico. Un partido, que bien se sabe en este lado del mundo, es totalmente distinto. Como si de otro recipiente futbolero se tratase. Al presidente de aquel entonces de la institución, Domingo Corigliano, le brotó una idea: Jugar el partido de local frente al rival de toda la vida en el estadio del rival de toda la vida. Por consiguiente, llamó a su par de River, Hugo Santilli, quién no tardó en dar el visto bueno. Estaba hecho.

El 24 de junio de 1984 River visitó a Boca en El Monumental. Los alcanzapelotas estaban vestidos de azul y oro y la voz del estadio informaba sobre la actualidad del club de La Ribera. Si fuese un dibujo, podríamos graficarlo como muchas personas con los ojos cerrados y forzando a la imaginación a ubicarlos en La Bombonera. Pero la realidad era otra.

Algunos ingredientes más de esta película que no fue una película sino más bien algo concreto de la realidad: El público de Boca estuvo lejos de llenar el estado. La humillación los sobrepasaba. Además, como si el género fuese cómico, el partido terminó 1-1 y ambos goles fueron convertidos por jugadores del Xeneize: Ariel Krasouski había abierto el marcador para los locales mientras que el empate de la visita llegó tras un gol en contra de Ivar Stafuza.

Nicolás Perdomini

Periodista.

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