Compartir nota
  • 10
    Shares

 

La consolidación de un proyecto y la esperanza de todo un país. Gabriel Gómez (@GabiGomez21) analiza al primer rival de Argentina. 

Luego de tanta espera, el sueño mundialista argentino comenzará mañana cuando en el estadio Otkrytie Arena de Moscú comience a rodar la pelota ante Islandia. Una Islandia que en los papeles para muchos puede parecer un rival accesible pero que, en realidad, será un adversario sumamente complicado.

En el noroeste del continente europeo se ubica este país al que en varias ocasiones se lo relacionó directamente con volcanes, vikingos y que dentro de mundo del deporte se lo vinculó tradicionalmente más con el handball que con el fútbol. Sin embargo, a cuesta de mucho trabajo logró un gran crecimiento futbolístico gracias a lo que en este lado del mundo brilla por su ausencia: Un proyecto concreto.

En 1998 lanzaron “Youth is Iceland” (La juventud es Islandia), plan que consistió en fomentar el fútbol en las escuelas para alejar a los chicos del consumo de drogas y alcohol y además otorgar mayor nivel de importancia a otro deporte que no fuera el alpinismo o el balonmano.

334.300 personas habitan esta pequeña Isla según el último censo realizado en 2016, y sólo 23.000 hombres son jugadores de futbol federados y apenas 120 juegan profesionalmente. Para tomar medida de este número es importante establecer la siguiente comparación: En Islandia hay más montañas (126) que futbolistas. De todas maneras, contra todo tipo de pronósticos, hoy se encuentran en Rusia a horas de disputar su primer mundial.

La primera característica que sobresale del equipo dirigido por Heimir Hallgrímsson, quien también es odontólogo, es que es muy aguerrido y luchador. En infinidad de veces fue infravalorado cuando le tocó enfrentarse a rivales que en la previa parecían (o eran) muy superiores, como es el caso del seleccionado argentino, pero que en la cancha se vieron sorprendidos por el nivel de los islandeses.

El ritual entre jugadores y hinchas al finalizar cada partido: El saludo “Vikingo”.

El conjunto europeo suele esperar a sus rivales en los últimos metros del campo, cerca de Hannes Halldórson, su arquero, y cerrar bien los espacios para que apenas se recupera la pelota sus ágiles delanteros se lancen directamente al contraataque. Lionel Messi y compañía tendrán una parada brava para encontrar huecos en la defensa, será un partido al estilo sudamericano donde el “más débil” se agazapará atrás y esperará aprovechar alguna oportunidad y/o descuido contrario, mientras que el de “mayor poder” se quedará con la posesión de la pelota y deberá moverlo con astucia para generar situaciones.

Otro de los puntos clave de Islandia es la pelota parada. Además de ser jugadores fuertes y con potencia, tienen muy buena altura, lo que los convierte letales en las áreas. Por último, hay otro detalle que va a favor de los europeos y es que salen a la cancha a jugar contra equipos de primer nivel con holgadez, sabiendo que no tienen nada que perder. Lo sufrió Holanda en la clasificación a la Eurocopa disputada en Francia en 2016 e Inglaterra en la propia competencia.

Los “Vikingos” serán un rival duro. Están lejos de ser una potencia, quizás demasiado, pero sin dudas que le pondrán las cosas difíciles a los dirigidos por Jorge Sampaoli.

  • 10
    Shares