Break Dance entre polémicas

 

El Breaking o Break Dance debutó en los Juegos Olímpicos de la Juventud (YOG). ¿Es un deporte? Breve repaso por su historia.

El Breaking o Baile Deportivo fue incluido por primera vez a nivel olímpico. Muchos lo consideran como una habilidad, un simple hobby, pero si acudimos a la definición de deporte de la Real Academia Española esta nos dice que es una “Actividad física, ejercida como juego o competición, cuya práctica supone entrenamiento y sujeción a normas”.

Basado en lo dicho, el Comité Olímpico Internacional (COI) considera deporte hasta al ajedrez. Además, para que sea deporte olímpico requiere que la actividad sea regulada por una federación internacional y que sea practicado por al menos 75 países y 4 continentes por hombres y 40 países y 3 continentes por mujeres.

Este deporte tiene sus raíces en el Hip Hop, un movimiento cultural que nació en 1970 en Nueva York, específicamente entre los habitantes de Bronx y Brooklyn. Con el paso del tiempo se fue haciendo más popular y empezó a practicarse en el resto del mundo. La Federación Mundial de Baile Deportivo (WDSF) siempre quiso incorporarse al programa Olímpico, pero nunca lo logró. Cuando llegaron los YOG, de repente el COI se vio interesado. ¿Qué mejor momento para tomar una práctica cultural under e institucionalizarla?

La WDSF propuso varias disciplinas para formar parte de Buenos Aires 2018 como por ejemplo Salsa, Samba, Cha-Cha-Cha, Rumba, Vals, pero el Comité Organizador (BAYOGOC) eligió el Breaking. El problema estuvo en que la federación nunca había organizado un torneo en toda su historia. Es decir, esta disciplina no existía para ellos. Por eso desde, que se oficializó en 2016, trabajaron contrarreloj para institucionalizar el deporte, lo cual contó con muchas críticas sobre todo de los practicantes under que vieron en peligro sus costumbres.

Fueron dos etapas de clasificación. En la primera los participantes debían enviar un vídeo de 45 segundos mostrando sus destrezas (así como lo leen) y en la segunda, en mayo de este año, se organizó el Campeonato Mundial Juvenil de Breaking en Japón que fue el filtro final para poder participar de estos YOG.

En Buenos Aires 2018 se desarrolla en el Parque Urbano, ubicado en Puerto Madero. 12 participantes clasificaron por género y hay competencia individual y mixta mediante duelos. Cada ronda es juzgada por cinco jueces que evalúan la creatividad, personalidad, técnica, actuación e improvisación ya que la música la pone el DJ.

Muchos ven al Breaking como un arte, otros como una disciplina. Pocos como deporte ya que sostienen que, si se lo considera así, los ESports (deportes electrónicos) también lo son. La “polémica” no termina, pero es espectacular ver que un estilo de habilidad y entretenimiento de las clases bajas pudo llegar a participar de un Juego Olímpico.

Jonathan Rosenberg
Jonathan Rosenberg

Periodista.

Deja un comentario