Caja Previsional: crónica de un estallido anunciado

Caja Previsional: crónica de un estallido anunciado

3 junio, 2019 0 Por Melina Sutera

A raíz de la decisión que comunicó el Gobierno Nacional acerca de las jubilaciones de amas de casa, analizamos la reforma.

El mundo de la economía y de las finanzas no entiende de moral. Por el contrario, si los números no dan, la ética debe ser por acción u omisión postergada.

Hace unas semanas, el gobierno de Mauricio Macri comunicó que la informalmente conocida como “jubilación para amas de casa” vence el 23 de julio de este año. El comunicado generó una gran polémica; pero en términos económicos ¿fue una decisión bien tomada?

Detrás de aquella expresión informal que mencionamos anteriormente se esconde una moratoria previsional de la AFIP. La misma determinaba que aquellas mujeres que tuviesen 60 años o más y, por distintas razones, no hayan realizado aportes al estado por su trabajo, pudiesen “comprar” esos aportes pagando una mensualidad de bajo costo para poder así obtener una jubilación el día que deseen hacerlo.

Esta ley conocida como “Moratoria Nacional” fue sancionada en 1995 pero ejecutada por Néstor Kirchner en 2006. Según datos del ANSES, actualmente hay más de 4 millones de beneficiarias.

Sin embargo, este estatuto desbalanceó la caja previsional (ente autárquico que administra los aportes) porque durante años se generaron aportes que el Estado nunca recibió realmente. En efecto, salió dinero que jamás ingresó. Independientemente de que aquellas mujeres que pudieron tramitar la moratoria hayan pagado una mensualidad, ese “aporte” siempre es menor que el de alguien que trabajó en blanco desde los 18 años. En consecuencia, hay un déficit de activos y pasivos, por lo que, a pedido del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Gobierno decidió terminar con la moratoria.

Según un informe realizado por el Instituto para el Desarrollo Social Argentino, el gasto previsional significa un 10% del PBI y, en un contexto de crisis, es una cifra muy alta.

Si el poder ejecutivo no prorroga la fecha, a partir del 23 de julio, quienes no hayan tramitado la moratoria, no podrán jubilarse. Desde ese día en adelante, solo podrán acceder a una jubilación aquellos que trabajen formalmente y tengan, al menos, 30 años de aportes.

Es importante destacar que ningún país en el mundo -ni siquiera aquellos que poseen una cifra mayor de población- podrían sostener un sistema previsional como el que se implementó en Argentina durante los últimos 13 años dado que también sufrirían un déficit.

La decisión, en términos económicos, fue la correcta. No obstante, si desde la moral se lo analiza, hay mucho debate que dar.