Carlos Bianchi y un legado eterno

Carlos Bianchi y un legado eterno

26 abril, 2019 0 Por Melina Sutera

Las décadas pasan, pero él aún se perpetúa en la gloria del podio Xeneize y, aunque intentaron imitarlo, jamás pudieron igualarlo.

Carlos Bianchi, popularmente bautizado como “El Virrey”, se convirtió en director técnico del equipo de La Ribera en 1998.  En aquel entonces, nadie imaginaría que poco más de 20 años después estaría eternizado como un ídolo de sangre azul y oro.

A lo largo de su trayectoria dirigió a Boca en tres oportunidades y convirtió al club en sinónimo de grandeza. Ganó los torneos Apertura de 1998, 2000 y 2003, el Clausura 1999, Las Libertadores de 2000, 2001 y 2003 y las Copas Intercontinentales del 2000 y 2003. En efecto, se consagró como el entrenador más trascendental del club desde su creación en 1905.

Bianchi fue el hombre de los nombres propios: supo con exactitud cómo armar un equipo titular eficiente cual caballo de Troya y pudo, incluso, ganarle al Real Madrid de los “Galácticos”. Fue testigo y autor intelectual de las históricas gambetas de Juan Román, de la defensa del Patrón Bermúdez, Clemente Rodríguez y el “Flaco” Schiavi, de los pases de Battaglia en el mediocampo, de las atajadas de Óscar Córdoba y de los goles del “Titán” Palermo y de Guillermo Barros Schelotto.

Solía cerrar sus conferencias de prensa con un “Chau, felicidades” y sus frases aún se leen como una biblia porque, al igual que él, marcaron un antes y un después en el fútbol.

Su carrera como director técnico en Boca terminó en 2014. Durante su último partido al frente del conjunto xeneize, los hinchas lloraban sin parar porque Virrey hay uno solo y todos sabían que se lo iba a extrañar. Hoy, cumple 70 años una leyenda. ¡Salud, Campeón!