El árbitro ahorcado

La violencia en el fútbol no es sólo una cuestión del presente. Quizás en los últimos tiempos aumentó de forma notable pero hay historias que confirman que los hechos agresivos existieron desde siempre, y esta es una de ellas.

Corría el torneo argentino de 1946 y San Lorenzo se encaminaba al título con su “Terceto de Oro” (como se los llamaba en esos tiempos) compuesto por Armando Ferro, René Pontoni y Rinaldo Martino.

Faltando 5 fechas para el final, el “Ciclón” tenía que ir a Rosario para enfrentar a Newell´s. Rápidamente el conjunto de Boedo se puso arriba 2 a 0 pero los rosarinos lograron el empate en el segundo tiempo. Y es acá donde vino la polémica: El árbitro del partido, Osvaldo Cossio, cobró un offside inexistente para los locales con tanta mala suerte que en la jugada siguiente Nieres, jugador de la “Lepra”, se metió un gol en contra. Los hinchas rompieron el alambrado y entraron a la cancha con un objetivo: Buscar al árbitro y, de paso, agredir a los jugadores.

Cossio vió en los alambrados rotos una vía de escape, por lo que corrió al bosque. Allí lo interceptaron los hinchas más violentos y le colocaron un cinturón en su cuello para colgarlo de un árbol. Por suerte, soldados que monitoreaban la zona lo salvaron y lo llevaron al hospital del cual tuvo que salir en el baúl de un auto porque seguían intentando matarlo.

Sin embargo, hay otro hecho inédito. El árbitro, en el registro oficial, había puesto que faltaban 70 segundos para culminar el partido por lo que Boca (competía por el título) le insistió al Tribunal de Disciplina para que se jugaran. Y así fue. Obviamente el resultado no cambió y San Lorenzo salió campeón.

Las consecuencias fueron parar por 6 meses a Osvaldo Cossio y suspender por una fecha la cancha de Newell´s. Pasaron 72 años y nada cambió.

Jonathan Rosenberg
Jonathan Rosenberg

Periodista.

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