Fábricas del fútbol

En pleno auge tecnológico nos damos cuenta de las particularidades de la época en la cual vivimos. Mundo industrializado y una vida a la par. Y el deporte no escapa a esa realidad. Visualizamos (no sin pesar) la industrialización de una pasión que congrega y une a ciudadanos de todo el mundo.

El fútbol moderno es por sí solo un negocio, pero hubo una época en la que no representaba más que un pasatiempo. Resulta difícil imaginar que algunos de los equipos más conocidos del balompié hayan florecido hace décadas a partir de semillas sembradas por un pequeño grupo de compañeros. Muchas empresas de distinta índole comenzaron su relación con el deporte como un medio de entretenimiento para sus empleados.

El equipo del PSV en la temporada 1913-14.

Un club de raíces claramente trabajadoras es el PSV holandés. Phillips Sports Vereniging vio la luz en 1913 para conmemorar el centenario de la independencia neerlandesa y como un equipo de obreros de Phillips, el gigante de la electrónica. Creado por los fundadores de la empresa, Gerard y Anton Phillips, dos años luego de su constitución se incorporó a la liga holandesa y accedió a la máxima categoría en 1925. Cuatro años más tarde ganó el título y nunca descendió. Desde aquel entonces ha acumulado 23 campeonatos y nueve trofeos de la KNVB, además de diez títulos de la Johan Cruyff Shield. También ha triunfado en el panorama continental, con una Copa de Europa en 1988 y una Copa de la UEFA en 1978 (temporada en la que logró el triplete).

El Bayern Leverkusen de Alemania es otro equipo cuyo nombre refleja sus orígenes de forma inequívoca. El coloso de la industria farmacéutica ha tenido un club asociado con él desde que 170 empleados enviaron una carta en 1903 al consejo de administración de Friedrich Bayer y Compañía para solicitarle un equipo de gimnasia y deportes. La sección de fútbol se estableció en 1907 y en las navidades de ese año la empresa le regaló el emblema que se sigue utilizando hoy en día, consistente en el león de Bayer. Aquel modesto comienzo se transformó en una Copa de la UEFA en 1988, una DFB- Pokal cinco años después e innumerables medallas de plata, siendo la más importante la de la Liga de Campeones en 2002, luego de caer 2-1 ante Real Madrid.

Otro equipo de la liga alemana tiene también una historia intrínsecamente vinculada a un gigante global de la industria. Es el Wolfsburgo, que se construyó para albergar a los trabajadores de la fábrica de Volkswagen, así que no es ninguna sorpresa que el equipo de fútbol esté relacionado también con ella. Se ha convertido en un fijo de la primera división tras ascender en 1997. En 2009 consiguió su primer título liguero.

Jean-Pierre Peugeot, fundador de la marca de autos y del Sochaux.

Hay más clubes en el mundo vinculados con fabricantes de autos. El Sochaux de Francia comenzó como un proyecto de Jean-Pierre Peugeot, quien quería que sus trabajadores tuviesen una distracción en su tiempo libre. Después de ponerse en marcha en 1928, no tardó en convertirse en el primer club profesional de Francia y miembro fundador de la División 1 en 1932, además de poseer el récord de participaciones en la máxima categoría del fútbol galo.

Esa tendencia también se refleja en el Yokohama F Marinos, campeón de la liga japonesa en varias ocasiones y de siete Copas del Emperador y que empezó con el nombre de Nissan Motors FC, que cambió tras la creación de la J.League.

Sin abandonar el sector del transporte, son varios los grandes que tienen sus raíces en compañías ferroviarias como el Manchester United  de Inglaterra y el Rosario Central de Argentina. El primero nació con el particular nombre de Newton Heath Lancashire and Yorkshire Railway, jugando con otros equipos ferroviarios que se constituyeron en 1878 antes de incorporarse a la liga de fútbol cuatro años después. Pasaron apuros y se convirtió en el primer club descendido de la Football League tras perder una eliminatoria ante Liverpool. Estuvo a punto de quebrar, pero unos empresarios lo salvaron y decidieron renombrarlo. El club alzó su primer título en 1908 y alzó su primera FA Cup un año después. Desde entonces no han dejado de llover trofeos: 50 nacionales e internacionales en los 116 años posteriores a su cambio de nombre.

El segundo, club más laureado de Argentina fuera de Buenos Aires, en un primer momento estuvo compuesto por trabajadores del Ferrocarril Central Argentino. En 1904 el club se abrió a jugadores de cualquier ámbito de la vida y cambió su nombre al actual: Club Atlético Rosario Central.

El patrimonio de los equipos de Europa del Este suele ser muy prominente y son muchos los equipos que incluyen en su nombre términos como el Lokomotiv (correspondiente a la industria ferroviaria), Dinamo (cuyas raíces proceden de la policía) o CSKA (siglas de Club Deportivo Central del Ejército), todos ellos provenientes de un entorno laboral.

Dinamo de Kiev 1981-82.

Dinamo y CSKA fueron parte de la universalización del deporte de la URSS iniciada en 1923, financiadas parcialmente por sus respectivos departamentos gubernamentales. Dínamo Kíev ha sido el más exitoso de todos, ganando 15 ligas y 11 copas ucranianas a la fecha, además de tres títulos continentales. Todo comenzó en 1927 con un equipo compuesto por miembros de la sección de Kíev de la policía secreta soviética, además de otros jugadores de la ciudad. De sus filan han surgido héroes nacionales de la talla de Oleg Blokhin y Andriy Shevchenko.

Así como estos casos existen muchos otros. Otra época, otro deporte. La imagen casi romántica del fútbol en donde era un pasatiempo y no una máquina de hacer dinero. Ya lo decía Di Stefano: “No importaba la plata, el próximo que anote gana. Así era cuando comencé en el barrio”.

Juan Zavala
Juan Zavala

Redactor.

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