Facundo Ardusso: El valor de la pasión

Entrevista exclusiva con el campeón vigente del Súper TC2000 y subcampeón del Turismo Carretera.

Es uno de los referentes del automovilismo argentino. Carrera tras carrera y año tras año, cuando uno observa la tabla de posiciones de las categorías en las que compite, se ve su nombre en los puestos más altos.

El campeón vigente del Súper TC2000 y subcampeón del Turismo Carretera nació hace 30 años en Las Parejas, una localidad de la provincia de Santa Fe. No proviene de una familia ligada al automovilismo y pese a que reconoce que la pasión le nació de chico, no pudo realizarlo desde temprano por cuestiones económicas.

Su inicio en el deporte automotor fue por casualidad. Cuenta que, un fin de semana, su amigo “Kiko” que corría en Karting tenía un compromiso y no podía presentarse a la fecha. Entonces decidió prestárselo a Facundo. “Mi viejo me compró cuatro gomas y fui a correr. Era la manera de sacarme las ganas de ir a una carrera y punto”. El resto es historia. En 2009 se consagró campeón en la Formula Renault, lo que le permitió su ascenso al TC 2000. Se destacó en el Top Race y en el Turismo Nacional hasta que, en 2013 y tras una buena temporada en el TC Pista, logró llegar al Turismo Carretera.

El año pasado realizó su mejor temporada en el automovilismo. Se consagró campeón del Súper TC2000 con Renault, título que la marca no obtenía desde 1993 con Juan María Traverso. Paralelamente, dio batalla hasta el final en el Turismo Carretera (a bordo de un Torino del equipo Renault) pero se tuvo que conformar con el subcampeonato. Actualmente, el piloto de Las Parejas, sigue por el buen camino. Está en la segunda posición de ambos campeonatos.

– ¿Qué análisis haces de tu presente en el TC y STC2000?

– El presente viene siendo muy bueno. Por trabajo y por hacer las cosas bien, el año pasado pude ganar el STC2000 y en el TC estuvimos cerca. Uno siempre quiere más. Queremos pulir detalles para estar mejor de cara a lo que viene. Y eso se logra con trabajo, sacrificio, una buena toma de decisiones y un buen análisis en lo previo, para que después podamos rendir bien en la competencia. El análisis es muy bueno, pero quiero mejorarlo y estar en mejor nivel para lo que viene.

– Hace ya un tiempo que cada año te encontrás peleando arriba en las dos categorías. Si pelear en una categoría ya es un enorme logro ¿Cómo es pelear en las dos más importantes del país? ¿Cómo se logra ese cambio de chip de bajar de un TC y ya mentalizarse en la próxima carrera en un auto totalmente distinto? ¿Hay cierta desventaja en lo mental frente a pilotos que corren menos categorías?

– No es fácil, para nada. Es un gran desafío. Requiere de dedicación y conformar un gran grupo de trabajo. Detrás del piloto hay un gran equipo de ingenieros, mecánicos, dueños de equipo y sponsors. En el piloto se ve reflejado al deportista, a la persona que lleva los aplausos, pero detrás nuestro tenemos un gran grupo. Pelear en las dos categorías más importantes del país requiere de tener un gran grupo de trabajo y que entre todos seamos fuerte en cada momento de competencia que nos toque atravesar. Cambiar el chip de un auto de TC a uno de STC2000 no es fácil. Son autos diferentes en sus comportamientos. El TC no tiene dirección hidráulica y es tracción trasera, mientras que el STC2000 tiene dirección y es tracción delantera. Es necesario enfocarse y estar muy concentrado en el momento que nos toca estar en cada categoría. Si bien se manejan diferente, hay que sentirlo al auto. Y uno de manera innata sin darse cuenta lo controla. Es clave la concentración. Correr en más de una categoría te da la ventaja del ritmo y el timing que adquirís. La desventaja es que diversificas el esfuerzo. Yo creo que en argentina como máximo se puede correr en tres categorías y creo que lo ideal es en dos. Es el equilibrio justo para enfocarse en cada categoría.

– Se vienen los 1000km. De Buenos Aires. ¿Qué opinás de la idea de la ACTC de hacer, de vez en cuando, carreras “especiales”? ¿Son necesarias? ¿Al piloto le gusta o le molesta contar con una fecha con normas distintas a las del año?

A mí las fechas especiales, una al año, no me disgusta. Cuando ya se hace en más de una ocasión no me termina de gustar. En los 1000km. del año pasado no tenía ninguna expectativa y después me terminó gustando muchísimo. Por la toma de decisiones y por lo compenetrado que uno tiene que estar en la carrera. También hay que estar atentos a variables que uno no maneja, como el clima o la salida del auto de seguridad. Son un montón de situaciones que se pueden dar que al piloto en la competencia le termina siendo muy interesante. Espero este año poder capitalizar los errores que hemos competido. Indudablemente deben ser más necesarias para generar más espectáculo en el público. En los últimos años se ha dificultado el sobrepaso en el automovilismo argentino y los dirigentes necesitan de carreras especiales para entretener al público. Lo importante es que ellos entiendan la carrera que estamos haciendo y no se pierdan, sino estaríamos haciendo una estrategia que estaría saliendo al revés.

– Hablemos de números. El automovilismo, sin dudas, es el deporte más caro de realizar. ¿Es cierto que acá el que tiene plata corre? ¿Ser un buen piloto es apenas un requisito para poder correr?

– El piloto en porcentaje influye en un 20% o 25%. El que tiene plata puede correr. Obviamente tiene que ir superando algunos requisitos, algunas etapas, que son las categorías teloneras. Siempre influye el piloto en el resultado, pero no es que es apenas un requisito. El piloto arriesga el auto en el momento en que ganás la carrera o salís segundo.

– Imaginemos esta situación (aunque en realidad debe pasar y mucho). Hay un pibe de 13/14 años que corre en Karting. Tiene talento. Sueña con ser un Facundo Ardusso pero viene de una familia ajena al automovilismo y de recursos bajos. ¿Qué le dirías? ¿Un pibe así puede llegar a correr en las máximas categorías de Argentina?

– Siempre es importante ser un buen piloto para que todo se simplifique. Si hay sponsors que confían en vos, las cosas se simplifican aún más. Si no, hay que salir a buscar contactos, gente que te apoye para poder llegar. Al pibe le diría que sí es lo que le apasiona, que le ponga actitud, ganas, esfuerzo y dedicación. Que no deje de luchar por sus sueños. Obviamente que, en este caso que planteas, no la tiene para nada sencillo. Pero que busque rodearse con inversionistas para lograr el presupuesto e ir subiendo en el automovilismo, en esta escalera tan difícil de subir. Pero primero le digo que sea un buen piloto.

Ardusso demuestra ser un tipo sencillo, humilde. Pero hay algo en él que lo deja al descubierto: La pasión. Repite en reiteradas ocasiones la palabra “pasión”. Y también se le nota a la hora de hablar del automovilismo. Una pasión que, incluso, lo llevó a abandonar sus estudios universitarios. Estudiaba Ciencias Económicas y le faltaban algunas materias para recibirse, pero dejó porque le empezó a ir bien en el automovilismo. “Es importante estudiar para abrir la cabeza, pero a mí me termina de abrir la cabeza el automovilismo. Cuando dejé de estudiar me sentía un boludo, un tipo sin calle”.

– ¿Qué es el automovilismo para vos? ¿Qué te dio? ¿Y qué te quitó?

– Es mi pasión. Mi medio de vida. Soy un afortunado que trabaja de lo que le gusta. Me dio un montón de cosas. Cuando sos reconocido se abren un montón de puertas que a veces no se le abren al ciudadano común, por así decirlo. Me quitó tiempo de estar en eventos importantes para mí. Pero todo tiene sus cosas buenas y cosas feas. Pero no estoy para nada arrepentido.

Nicolás Perdomini

Periodista.

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