Fosbury Flop: 50 años del salto que cambió un deporte

Hace medio siglo, Dick Fosbury revolucionó el salto en alto en los Juegos Olímpicos de Ciudad de México. Fue el primero en saltar de espaldas al listón y se coronó campeón con récord olímpico.

El atletismo en los Juegos Olímpicos de 1968 dejó varios momentos que aún se recuerdan. Desde el “Black Power” expresado por Tommie Smith y John Carlos hasta la caída del etíope Abebe Bikila, quien llegaba como doble campeón olímpico en maratón pero que debió abandonar en el kilómetro 17 tras verse afectado por la altura. Desde el salto en largo del estadounidense Bob Beamon, quien registró 8,90 metros y tuvo el récord mundial durante 23 años hasta el cuarto oro consecutivo de Al Oerter en lanzamiento de disco.

Pero la gran transformación para una especialidad fue la de Dick Fosbury en salto en alto. El estadounidense de 21 años había clasificado a los JJOO dos semanas antes en un torneo universitario en Los Ángeles, que sirvió para dirimir a los tres representantes de Estados Unidos en esta disciplina. En México, Fosbury quedó en la historia porque se animó a hacer en una final olímpica algo que ya venía realizando en sus entrenamientos.

El 20 de octubre el Estadio Olímpico Universitario vio como un atleta corrió hacia el listón siguiendo una trayectoria curva, que le permitió llegar a su objetivo en dirección transversal para girar y saltar de espaldas extendiendo el brazo más cercano al listón. Todos los presentes quedaron incrédulos ante esta innovación y trataron a Fosbury de loco. Con este salto, el nacido en Portland ganó la medalla de oro y estableció un récord olímpico de 2,24 metros.

Actualmente, todos los atletas que practican salto en alto utilizan esta técnica llamada “Fosbury Flop”, que quedó demostrada que es la más efectiva. De hecho, resulta muy difícil imaginar que hasta hace 50 años se saltaba de tres formas distintas, pero en ninguna se caía de espaldas. Ellas eran:

  • Técnica de la tijera: consistía en correr derecho hacia el listón y pasar, de manera lateral, primero una pierna y después la otra.
  • Técnica del rodillo californiano: también se saltaba de costado, aunque el impulso del salto al final de la carrera lo generaba el pie de apoyo.
  • Técnica del rodillo ventral: similar al californiano, pero el atleta saltaba de cara al listón.

Hasta el salto de Fosbury, no eran necesarias las colchonetas que amortiguan la caída del saltador. Está comprobado desde un punto de vista biomecánico que, saltando de espaldas, queda menos espacio entre el centro de masas del atleta y el listón, lo que permite que se gane altura. El también ingeniero civil manifestó: “Esta técnica la implementaba en el instituto y todos se reían de mí, considerándome un snob por salir de las normas tradicionales. La popularidad actual es un premio maravilloso por todas las críticas que tuve que soportar al principio.”

Cuando no pudo clasificar a los Juegos Olímpicos de Múnich 1972, Dick Fosbury se retiró del atletismo con apenas 25 años. En esos JJOO, 28 de los 40 participantes implementaron su estilo. En Moscú 1980, todas las finalistas mujeres y 13 de los 16 finalistas hombres saltaron como Fosbury. Desde los juegos de Los Ángeles 1984 hasta la actualidad, ningún atleta (hombre o mujer) saltó de otra manera en una competencia oficial. Si bien no era el saltador más técnico ni elegante, su mal llamada “locura” cambió el salto en alto para siempre.

Guido Antonelli
Guido Antonelli

Periodista.

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