Hillsborough: 30 años de la tragedia que cambió al fútbol inglés

Hillsborough: 30 años de la tragedia que cambió al fútbol inglés

15 abril, 2019 0 Por Guido Antonelli

El 15 de abril de 1989, 96 hinchas de Liverpool murieron en un partido de semifinales de la FA Cup. La peor catástrofe de la historia del deporte británico marcó un antes y un después en el fútbol de las islas.

Parecía un sábado más. El estadio Hillsborough de Sheffield iba a albergar una semifinal de la copa más antigua del mundo. Liverpool, un gigante de Europa, enfrentaba a Nottingham Forest, que había salido campeón continental dos años consecutivos a fines de la década anterior. Los “Reds” querían ganar para definir la competición ante Everton, su rival ciudadano.

Los hooligans de Liverpool eran mal vistos en todo el mundo. El antecedente más cercano era la final de la Copa Europea de 1985, más recordada como la “Tragedia de Heysel”. En esa ocasión, un conflicto causado por los hinchas de Liverpool provocó la muerte de 39 aficionados (entre ellos 32 de Juventus) y que 600 personas resultaran heridas. Por pedido del Primer Ministro belga Wilfried Martens y del Alcalde de Bruselas Hervé Brouhon, quienes no querían perderse la oportunidad de tener una final en el “Heysel Stadium”, el partido se jugó a pesar de los tristes acontecimientos y los italianos ganaron 1 a 0. Como consecuencia, la UEFA sancionó a los clubes ingleses con cinco años sin disputar copas europeas.

Hasta el 15 de abril de 1989, sus hinchas no volvieron a verse envueltos en ningún otro incidente. Pero ese día, en cancha de Sheffield Wednesday, un policía se metió en la cancha para pedirle al árbitro que suspendiera el partido. Iban apenas seis minutos y los “Reds” y el Forest empataban 0 a 0, hasta que una avalancha de seguidores liverpoolenses causó la muerte de 96 personas y dejó 776 heridos. Lógicamente, el encuentro se suspendió de inmediato.

Debido a los antecedentes que llevaban a sus espaldas, rápidamente los hooligans fueron los culpables según el gobierno inglés y los medios de comunicación. Por lo contrario, los aficionados de Liverpool sostenían que esto pasó porque Hillsborough tenía sus instalaciones muy antiguas y no estaba capacitado para albergar semejante partido.

Margaret Thatcher, la Primera Ministra británica, tomó la medida de dictar la “Football Spectators Act”, que implicó poner sillas en todas las tribunas, retirar los alambrados, prohibir el ingreso de hinchas alcoholizados y colocar cámaras de alta resolución en todos los estadios. Además, les exigió a los clubes la contratación de “stewards” -asistentes de seguridad- de frente a las hinchadas. Esta ley es la que rige en la actualidad y terminó con la presencia de los hooligans.

En septiembre de 2012, una investigación independiente publicó un informe en el que se confirma que la culpa de la tragedia la tuvo la policía, en el marco de un “claro fracaso operacional”. El por aquel entonces Primer Ministro David Cameron ofreció sus disculpas a los familiares de las víctimas en la Cámara de los Comunes.

“Justicia por los 96”

Actualmente, las investigaciones continúan y en enero de este año se descubrió que 24.500 hinchas ingresaron a la tribuna “Leppings Lane”, que contaba con apenas 23 molinetes. Un estadio que no estaba en condiciones y la negligencia llevada a cabo por parte de las autoridades gubernamentales y policiales derivaron en la demonización de los hinchas Reds, poniéndolos en contra de todo un país cuando, en realidad, fueron las víctimas de la peor catástrofe de la historia del deporte británico.

El peso de la prensa sensacionalista

Diarios amarillistas como “The Sun” se encargaron durante décadas de echarle la culpa de la avalancha a los hinchas. Durante la semana de la tragedia, sacó una tapa en la que titulaba “La Verdad” y daba a entender que algunos sobrevivientes agredieron a los efectivos policiales y les robaron a los fallecidos. En los siguientes 23 años, ante cualquier incidente ocurrido en un estadio de fútbol inglés y sin importar quien jugara, The Sun aprovechaba para manifestarse en contra de los seguidores de Liverpool.

Cuando en 2012 pidieron perdón por haber creído en las mentiras de la policía, en Anfield se inició una campaña para no comprar The Sun. El rechazo a este periódico unió a simpatizantes tanto de Liverpool como de Everton, y ahora apenas es vendido en las calles de la ciudad. Los supermercados más importantes y las gasolinerías “scousers” dejaron de venderlo, y los habitantes lo festejaron llenando la ciudad con pancartas que decían “Liverpool no perdona: eclipse total a The Sun”, mientras que Everton FC sacó un comunicado anunciando: “Hemos vetado el ingreso de cualquiera de sus periodistas a Goodison Park y a cualquier zona de entrenamiento del club. Cualquier ataque a esta ciudad es inaceptable”.

La resolución de la Copa

Los 84 minutos que restaban se jugaron el 7 de mayo en Old Trafford y Liverpool ganó 3 a 1. Dos semanas después, los “Reds” se consagraron campeones tras superar, por el mismo resultado, a Everton en el alargue.

La final se disputó en Wembley y tanto hinchas como jugadores de ambos equipos usaron cintas negras para homenajear a las víctimas de la tragedia. Antes del inicio del encuentro, se rindió tributo a los fallecidos en el campo de juego. Tiempo después, Steven Gerrard contó que un primo suyo de apenas diez años había muerto en Hillsborough.