Kaspárov-Kárpov: La mayor rivalidad del ajedrez

El origen de la rivalidad de “La Doble K”. Durante el final de la Guerra Fría, la Unión Soviética tuvo a dos grandes ajedrecistas que se parecían muy poco entre sí.

El ajedrez siempre tuvo partidas que trascendieron los tableros. Los enfrentamientos entre el francés Louis-Charles de La Bourdonnais y el británico Alexander McDonnell en 1834 fueron seguidos por los europeos como una lucha entre las dos potencias mundiales, mientras que el triunfo del estadounidense Bobby Fischer ante el campeón defensor soviético Boris Spaski en la final del Campeonato Mundial de 1972 -en plena Guerra Fría- es conocido como el “Match del Siglo”.

Pero este deporte nunca volverá a tener una rivalidad tan marcada como la de los soviéticos Anatoli Kárpov y Garri Kaspárov durante la década del 80’. Además de tener estilos de juego diferentes, eran políticamente opuestos. Kárpov, campeón del mundo entre 1975 y 1985, era un afiliado al Partido Comunista que llegó a ocupar una banca en el parlamento soviético. Kaspárov se presentaba como un rebelde que cuestionaba las decisiones de su propia federación y fue uno de los fundadores del Partido Democrático de Rusia. En 1996 fue parte de la campaña para la reelección de Boris Yeltsin.

En el plano deportivo, los dos demostraron de pequeños que estaban hechos para hacer algo grande en el ajedrez. Kárpov se convirtió en el maestro nacional más joven de la Unión Soviética en 1966, con 15 años, en un torneo celebrado en Leningrado en el que candidatos a maestros superaron a un equipo de maestros ya consagrados. Ese mismo año la Federación de Checoslovaquia le solicitó a la soviética que enviara dos jugadores a un certamen internacional. Los soviéticos se confundieron y pensaron que se trataba de un torneo juvenil, por lo que uno de los dos que mandaron fue Kárpov. Justamente Anatoli se coronó campeón con 11 puntos, seguido por su compatriota Kupreichik con 9.5.

Primer enfrentamiento en 1984.

Los grandes resultados dentro de su país le permitieron a Kárpov competir en el Torneo de Candidatos al título mundial en 1973. Allí le ganó a Lev Polugayevski en cuartos de final, al excampeón mundial Boris Spaski en semifinales y a Viktor Korchnói en una ajustada final. Esto le dio el derecho a enfrentar a Bobby Fischer por el título mundial, pero el estadounidense renunció a su defensa de la corona y Kárpov se convirtió en el decimosegundo campeón mundial en 1975 sin haber jugado una partida.

Entre 1975 y 1985 el soviético fue el rey del ajedrez, aunque ser tan superior a sus rivales no le permitió desarrollar por completo su potencial. Si bien en esa década ganó casi todos los torneos que disputó, un detallista como Kárpov aún cree que su nivel se vio estancado y su etapa de apertura nunca alcanzó la perfección que necesitaba para superar a Kaspárov.

Garri Kaspárov, de estilo atacante y agresivo, tenía solo 17 años cuando empató en el primer puesto del Campeonato de la URSS. Tras superar a todos los rivales prestigiosos que enfrentó en las fases de clasificación, este ajedrecista era el candidato a retador de Kárpov por la corona mundial. Una vez que venció al resurgente excampeón mundial Vasili Smyslov en la final del Torneo de Candidatos 1984, Kaspárov se afilió al Partido Comunista y fue elegido para ocupar el Comité Central del Komsomol (organización juvenil del Partido). Esta fue una jugada de Kaspárov para tener a los jóvenes comunistas de su lado de cara al enfrentamiento contra Kárpov por el trono mundial, debido a que su rival era el símbolo del deporte para la vieja guardia del gobierno comunista.

Los ajedrecistas se vieron las caras por primera vez el 10 de septiembre de 1984 en Moscú. El primer maestro que llegara a las 6 victorias se consagraría campeón del mundo y las tablas no contaban. Después de la novena partida, Kárpov se aventajó por 4 a 0, pero recién se pudo poner 5 a 0 en la número 27 (con 17 tablas en el medio). En la trigésimo primera, un claro error de Kárpov en la jugada 28 le sirvió a Kaspárov para empatar la partida. Si este encuentro hubiera terminado 6 a 0 para el jugador más experimentado, la historia del ajedrez hubiese sido otra. Pero Kárpov se derrumbó psicológicamente y Kaspárov ganó su primera partida en la 32. Después de 14 tablas consecutivas, empezó 1985 y esta final seguía inconclusa. Por más que Kárpov estuviera a un triunfo de consagrarse, Kaspárov jugaba con mucha más agresividad aprovechando el cansancio de su rival. El joven retador ganó las partidas 47 y 48 y, con el marcador 5 a 3 y luego de medio año compitiendo, se suspendió y anuló el encuentro.

Final del mundo Sevilla 1987

En una conferencia de prensa el filipino Florencio Campomanes -presidente de la Federación Mundial de Ajedrez- argumentó: “Un partido por el campeonato del mundo no puede convertirse en una carrera de resistencia.” Los dos deportistas se culparon mutuamente de la suspensión.

La segunda edición comenzó el 3 de septiembre de 1985 y también tuvo lugar en la capital soviética. Lo ocurrido en la final anterior generó mucha expectativa en todo el mundo. De alguna manera, el ajedrez se había popularizado como nunca gracias a estos dos deportistas. Se acordó jugar al mejor de 24 partidas, con la condición de que el primero que llegara a seis victorias se coronaría. En caso de empate, Kárpov continuaría como campeón del mundo. Además venía de ganar un torneo en Ámsterdam y era considerado el favorito, mientras que se especulaba con que a Kaspárov le costaría hacer valer su resistencia con un número limitado de partidas. El joven arrancó ganando, pero después de dos tablas, Kárpov sacó a relucir toda su experiencia para vencer tanto la cuarta como la quinta partida. Después de la número 11, Kaspárov igualó el resultado y se puso en ventaja gracias al triunfo en la decimosexta. Volvió a vencer en la decimonovena, pero después de dos tablas, Kárpov ganó la 22. El 9 de noviembre faltaban dos partidas para el final y Garri Kaspárov llegaba con un punto de ventaja. Su rival tenía el empate a su favor, por lo que con una partida ganada podía retener el título. La primera de los dos fue tablas y en la última Kárpov se mostró más agresivo de lo habitual. Su nueva táctica no le sirvió y Kaspárov se convirtió, con 22 años, en el campeón mundial de ajedrez más joven de la historia, por un resultado de 5 victorias contra 3.

Ese mismo año, Mijaíl Gorbachov fue elegido Secretario General del Partido Comunista y anunció que la economía soviética necesitaba ser reorganizada porque se había estancado. Un mes después de tomar el poder llevó adelante la Perestroika, una reforma económica cuyo objetivo era desarrollar una nueva estructura dentro del propio socialismo. Gorbachov aprovechó el triunfo de Kaspárov para presentarlo como un símbolo de la Perestroika. Ambos sabían que el poder del comunismo que apoyaba Kárpov estaba por llegar a su fin y que los jóvenes soviéticos se veían más reflejados en Kaspárov.

                                     

Pero esta reforma económica tuvo como consecuencias más resonantes la culminación de la era de Gorbachov y la disolución de la URSS en 1991. La relación entre el político y el ajedrecista no terminó bien: “Gorbachov es un fracasado. En Occidente se lo ha subido a un pedestal de héroe que no se merece”, manifestó Kaspárov tras la caída de la Unión Soviética.

En términos deportivos, Kárpov volvió a ser superado por el nacido en Azerbaiyán en el Campeonato Mundial de 1986. Con las mismas reglas que el año anterior, las primeras 12 partidas se disputaron en Londres y las últimas 12 en Leningrado. En la capital inglesa el flamante campeón se aventajó 2 a 1, con 9 tablas. En Leningrado, Kárpov ganó 3 partidas consecutivas cuando estaba abajo 4 a 1, pero un triunfo en la vigesimosegunda le sirvió a Kaspárov para retener la corona.

Al joven campeón le costó esta final e incluso llegó a despedir su analista Vladimírov. Cuando Kárpov ganó las tres partidas en Leningrado, Kaspárov desconfió de su equipo y acusó a Vladimírov de venderle información al equipo rival. Sorprendentemente, el ajedrecista más experimentado de los dos postergó la partida número 20 y esto le dio tiempo a Kaspárov para repensar esta final. Cuando terminó el campeonato, ambos se pusieron de acuerdo para donar 650.000 dólares de los premios para una fundación que ayudaba a las víctimas del accidente nuclear de Chernóbil.

En 1987, La Doble K se volvió a ver las caras en el Teatro Lope de Vega de Sevilla. La rivalidad se había transformado en odio y cada vez que se enfrentaban el recinto se llenaba. Estas finales también alcanzaron los 13 millones de espectadores en el canal español RTVE. Cuando quedaban dos partidas el torneo se mantenía empatado. Kárpov se adelantó y le tiró toda la presión al campeón defensor. A Kaspárov las tablas no le servían y dentro de su equipo ya estaban convencidos de la derrota. Esta partida se alargó tanto que tuvo que continuar al día siguiente, cuando Kárpov cometió un error que aún hoy no se perdona. Se equivocó en la jugada 45 y, si bien no terminó en ese momento, el excampeón jugó lo que quedó de la partida sin convicción. Nunca había estado tan cerca de ganarle a Kaspárov, pero con un empate en el resultado final el reinado continúo del lado del campeón defensor.

Después llegó un período en el que Kaspárov superaba fácilmente a todos sus rivales, mientras que Kárpov se sentía invadido por la inseguridad. La derrota en el Campeonato Mundial de 1987 lo afectó y debió volver a competir en el Torneo de Candidatos. En 1990 la relación de Kaspárov con Gorbachov estaba quebrada y el ajedrecista se negaba a competir bajo la bandera de la URSS (quería usar la de Rusia).

En octubre de 1990 comenzó la última final del mundo entre La Doble K. Con la misma modalidad de las anteriores, la primera mitad se disputó en el Teatro Hudson de Nueva York y las últimas 12 en Lyon. Kaspárov revalidó el título con cuatro partidas ganadas contra 3 de su retador.

El balance de las 144 partidas en las que se enfrentaron es demasiado parejo. Por más que Kárpov nunca haya podido superarlo en las finales disputadas, las tablas fueron el resultado más repetido. Kárpov siempre admite que pudo haber sido campeón mundial durante mucho más tiempo, pero la aparición de un rival 12 años menor no se lo permitió.

Ni se miraban cuando se enfrentaban

Kaspárov es el ajedrecista que más tiempo ocupó como campeón del mundo (1985-2000, cuando perdió contra el ruso Vladimir Krámnik). Una pelea con la FIDE (Federación Internacional de Ajedrez) lo llevó a crear la Professional Chess Association en 1993, una asociación que se unificó con la FIDE en 2006. Gracias a la división de federaciones, Anatoli Kárpov recuperó el trono de la FIDE entre 1993 y 1999.

Con el correr de los años, el odio se transformó en respeto. En 2007 Kaspárov pasó 5 días preso por manifestarse contra el presidente ruso Vladimir Putin. Kárpov intentó visitarlo en la cárcel, pero le prohibieron el ingreso. De todos modos, su rival le agradeció públicamente la intención.

 Los dos fueron ampliamente superiores a los ajedrecistas de su época y su rivalidad trasciende este deporte. Con estilos e ideologías distintas, siempre estará en discusión quién fue el mejor de los dos; pero si algo es indiscutible es que se necesitaban mutuamente para ser mejores.

Importancia del ajedrez en la Unión Soviética

El ajedrez fue el deporte nacional de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. El gobierno comunista lo tomaba como un símbolo de superioridad intelectual del soviético por sobre el mundo occidental. El poder del Kremlin y los altos funcionarios del Partido Comunista controlaban este deporte que había practicado Lenin.

Infancias complicadas, un punto en común

Anatoli Kárpov nació en la localidad de Zlatoust, cerca de los montes Urales. Sus primeros años estuvieron marcados por graves problemas de salud -mayormente causados por las bajas temperaturas de esta región- y los médicos que lo atendieron dudaban de que pudiera llegar a la vida adulta. Aprendió a jugar a los 4 años viendo a su padre, pero por los ataques de llanto que le agarraban cada vez que perdía, su madre le retiró las piezas de ajedrez de la habitación. Pronto se las devolvió porque se dio cuenta de que para Anatoli este deporte era importante ya que, además de tener un talento natural, se concentraba en algo más que en su endeble salud. Con 7 años superó al mejor ajedrecista de su pueblo.

De padre judío ruso y madre armenia, Garry Veinshtein nació en Bakú, Azerbaiyán. Cuando tenía 7 años, su papa falleció y se mudó a Rusia con su mamá. Allí cambió su apellido a Kaspárov, una versión rusificada de Kasparyan (el apellido materno). Con 10 años ingresó a la escuela de ajedrez del maestro Vladimir Makogónov, quien rápidamente detectó su talento.

Guido Antonelli
Guido Antonelli

Periodista.

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