La bolsa de valores por dentro

La bolsa de valores por dentro

11 mayo, 2019 0 Por Melina Sutera

A diario se habla de su impacto y se la responsabiliza indirectamente, pero ¿es realmente tan influyente? ¿cómo funciona? ¿para qué sirve? 

En su libro “Small Capitalist Pig”, la empresaria mexicana Sofía Macías, describe la bolsa de valores como un banco para las empresas.

Siguiendo con la línea explicativa de Macías, podemos afirmar que en vez de pedir créditos bancarios, los grandes empresarios utilizan este “banco” como una vidriera y ponen en venta allí una parte de sus empresas.

¿Cómo lo hacen? A través de acciones. ¿Qué son las acciones? Son las partes en las que se divide el capital social de la empresa en cuestión.

Ahora bien, ¿Cómo se accede a las acciones? ¿Quiénes pueden obtenerlas? Las acciones se compran con dinero y cualquiera que esté interesado en aumentar su patrimonio puede adquirir una.

Al comprar una acción, el inversor se convierte automáticamente en propietario de una parte de la sociedad. Eso significa que, si la empresa gana, el inversor gana pero si la empresa pierde, el inversor también pierde en relación al porcentaje del que es propietario.

Sin embargo, en la bolsa no solo se comercializan acciones, sino que también existen otras alternativas como los derechos, las rentas fijas, las divisas e incluso, las materias primas. Uno puede invertir en lo que quiera: desde una empresa hasta el algodón, sin escala de grises.

Pero bien, ¿Cómo y cuándo surgió la bolsa de valores? La expresión le rinde culto a una familia noble de la ciudad de Brujas, Bélgica, que realizaba encuentros y reuniones de carácter mercantil en un edificio a finales del siglo XVI. Fue en honor a los Van Der Buërse que en 1460 se creó la primera bolsa de valores en Amberes. Años más tarde, estas instituciones comenzaron a replicarse a lo largo y ancho del globo hasta ser de carácter legal.

Cada país posee su propia bolsa. La más conocida mundialmente es la de New York pero claramente, hay muchas otras.

La importancia de estas instituciones se debe a su impacto en la economía dado que logran centralizar la oferta y la demanda de títulos valores, promover la participación de la sociedad en el mercado, otorgar competitividad y brindar transparencia.

Además, permiten que los inversores puedan sacar rentabilidad de los ahorros y, a su vez, que los dueños de las empresas o de los productos que están “a la venta” obtengan otra vía de financiación.

En conclusión, cuando las acciones de un país caen o se “desploman” en la bolsa es porque suben las tasas de interés. En efecto, las empresas comienzan a perder dinero y los inversionistas, a bajar sus ingresos.