La mala experiencia olímpica de Spitz antes de Múnich

Mark Spitz llegó a los Juegos Olímpícos de México 1968 como la gran estrella de la natación. Su participación no fue la que él deseaba.

El nadador estadounidense Mark Spitz es conocido por haber ganado siete medallas de oro en los JJOO de Múnich 1972, estableciendo un nuevo récord mundial en todas las pruebas. Este logro solo fue superado por su compatriota Michael Phelps, quien en Beijing 2008 obtuvo ocho preseas doradas. Cuatro años antes de esta hazaña, Spitz había sido la decepción de la capital mexicana.

Spitz apenas tenía 18 años en 1968, pero ya era el dueño de 10 récords mundiales. Envalentonado por las cinco medallas de oro obtenidas en los Juegos Panamericanos de Winnipeg 1967, el joven nadador llegó a México y manifestó: “Aquí ganaré 6 pruebas”. Su participación arrancó bien, con el triunfo en la posta 4×100 libre. Dos días después tuvo su primera prueba individual, los 100 metros libre. Allí el oriundo de Modesto, California -el nombre de la ciudad no era compatible con su ego- finalizó tercero y vio como el vencedor, el australiano Michael Wenden, superó su récord.

En los 100 metros mariposa, su especialidad, se quedó con el segundo lugar. Llegó detrás del estadounidense Doug Russell, a quien había superado las diez veces previas en las que habían competido juntos. Como consecuencia de esta carrera, Spitz no fue elegido para la posta 4×100 metros medley -en la que Russell nadó mariposa- y perdió otra oportunidad de ganar una medalla, ya que sin él Estados Unidos ganó el oro superando la plusmarca mundial.

En la posta 4×200 metros libre, el californiano ganó su segunda y última presea dorada en México 1968, aunque ambas fueron en carreras de relevos. El cierre de su primera participación olímpica fue el peor que se podía imaginar. La inseguridad que tenía por lo irregular que había sido su semana se notó cuando saltó a la pileta para nadar la final de los 200 metros mariposa, horas después de haber sido el mejor de las series clasificatorias. Spitz quedó último y fue la gran decepción de los Juegos. Las cuatro medallas, algo que para cualquier otro nadador hubiese sido un éxito, resultaron muy poco para un deportista que estaba obsesionado con hacer un juego olímpico perfecto.

Al año siguiente se mudó a Indiana para entrenar con Doc Counsilman, el entrenador del equipo universitario de esa ciudad. Allí los compañeros de Spitz lo llamaban “Tiburón”, apodo con el que se hizo conocido en Múnich. En sus años en Indiana ganó 8 títulos individuales de la NCAA (sigla en inglés de la Asociación Nacional Atlética Universitaria).

“Ir a entrenar con Counsilman fue la mejor decisión que tomé en mi vida. Aprendí mucho de lo mal que me fue en México y eso me obligó a superarme”, manifestó el Tiburón una vez que se retiró de la natación. En 1972 Spitz se metió en la historia grande del deporte, pero seguramente esto no hubiese sido posible sin la mala experiencia vivida en México.

 

Guido Antonelli
Guido Antonelli

Periodista.

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