La mirada ajena y las redes sociales

La sociedad tiene constantemente buenas relaciones con los demás, pero todo con un trasfondo de falsedad que oculta la intención de mejorar la imagen propia tratando de caerse bien constantemente.

Black mirror sabe cómo desarrollar temáticas y plantar discursos o interrogantes relacionándolos con elementos de nuestra realidad.

Caída en picada trata de la mirada ajena y como las redes sociales gobiernan nuestra vida diaria. Ya desde su primera parte nos presentan a Lacie, que no puede dejar de estar pendiente del sistema que regula el mundo. En esa realidad la gente se califica entre ellos constantemente prácticamente por todo lo que hacen en su vida.

Estas calificaciones les permiten tener un valor a cada persona haciendo que la sociedad sea reguladora del status social de cada persona. En relación con nuestro mundo, si bien no tenemos “puntajes” en redes sociales, si hay una clara muestra de valoración o aprobación en todo lo que se publica a través de comentarios, likes otras reacciones.

Caída en picada nos siembra la duda: ¿Qué pasaría si todos esos códigos sociales se trasladaran a la realidad teniendo repercusiones reales en nuestra vida?

Como consecuencia, la sociedad tiene constantemente buenas relaciones con los demás, pero todo con un trasfondo de falsedad que oculta la intención de mejorar la imagen propia tratando de caerse bien constantemente.

Es más, cuando están en situaciones conflictivas con una persona con un puntaje mayor o una autoridad civil, no puede hacer otras cosas que reprimir su enojo e incomodidad. Esta falsa simpatía hace que se respire un aire de falsedad permanente de las personas trasmitiendo sonrisas falsas que dicen que todo está bien, solo para mejorar su imagen.

Un ejemplo claro es como la protagonista muerde una galletita con mucho cuidado para sacar una foto prolija, pensando en cómo la verán los demás y que provecho social le puede sacar. De la misma manera que nos manejamos en redes sociales, como en la que elegimos que mostrar y que no, que cosas apoyar y cuales ignorar, armando una imagen virtual en base a que queremos que sepan de nuestra vida y como queremos que nos perciban.

Por otro lado, en ese mundo la gente puntúa mal si ve que una persona se junta con otra de bajo puntaje. Además, cuanto menor es este puntaje, menos beneficios recibe, limitando sus posibilidades en un sistema basados en la “Meritocracia”, una organización donde los méritos personales lleva a una mejor posición jerárquica. Comparable con el capitalismo, donde los ricos tienden a hacer más ricos y los pobres más pobres por tener posibilidades limitadas, sumado a la puntuación de las personas los pone en una situación cada vez más peor.

A lo largo del camino se encuentra con una mujer camionera que tiene una puntuación más baja, pero que vive descontracturada de todo, ya que comprendió que la catarsis y la libertad de decir lo que uno piensa es mucho mejor que estar pendiente de todo lo que digan los demás.

En el desarrollo del capítulo vemos pequeños errores que comete por accidente. Pero le bajan el puntaje por estos, ya que vive en una sociedad carente de humanidad que no da lugar a los errores. Al final empieza a actuar de manera no aceptada por la sociedad entrando en un círculo en el que no puede parar de descender, llegando a la locura.

Al final es encerrada con otro hombre. Ya sin nada que perder y sin preocuparse por la mirada ajena, lo primero que les nace hacer a ambos es insultarse encontrando un alivio, descargando toda esa ira contenida por culpa de la aceptación social que el sistema los obligo a tener. Dándose cuenta así, que solo asilados pueden sentirse libres de las presiones sociales y ser felices.

Cristian Sorano
Cristian Sorano

Redactor.

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