Monchi, el arquitecto

Generalmente los logros y fracasos deportivos de cada club son vinculados a la buena/mala gestión del entrenador o a la gran/baja performance del equipo a lo largo de la temporada. Sin embargo, existe un rol que tranquilamente podría estar a la altura de éstos: El Director Deportivo. Un cargo en el que hay un nombre que destaca sobre el resto: Ramón Rodríguez Verdejo.

Más conocido como “Monchi”, es el hombre que desea toda Europa y que, nuevamente, está en boca de todos. Esta vez, tras formar parte de lo que fue la venta del segundo arquero más caro de la historia: Alisson Becker pasó de la Roma al Liverpool por 72 millones de Euros . No obstante, su popularidad se gestó durante su brillante paso por el Sevilla.

El oriundo de Cádiz ocupó el cargo en el año 2000, tras retirarse como jugador en el equipo sevillano. Por ese entonces, los blanquirrojos vivían un presente complicado, el club había descendido y su situación futbolística y financiera no ayudaba para nada. Hoy la institución se asentó en La Liga como un equipo de segunda línea, por detrás del Barcelona, el Real Madrid y el Atlético, y gran parte de ello se lo deben a la gestión de Verdejo: “El Arquitecto de Sevilla”.

Monchi tuvo dos objetivos claves tras su asunción como directivo: Una sólida propuesta juvenil para que el club genere estrellas futuras y formar un sistema de ‘scouting’ alrededor del mundo para detectar posibles grandes talentos.

El ex arquero llevó a cabo una sobresaliente tarea a lo largo de sus 17 años como Director Deportivo en el club hispalense. La institución creció de manera brutal, a tal punto que se consagró campeón de la Europa League por tres veces consecutivas (2014-2015 y 2016).

“La filosofía que apliqué en Sevilla es estar lo más cercano posible al núcleo donde se genera este negocio. El vestuario, con el entrenador, los jugadores, los utileros… Ahí es donde yo me muevo bien y puedo aportar”. Verdejo tenía (y tiene) todas las virtudes para llevar a cabo la labor. Habilidad para detectar jugadores casi desconocidos y transformarlos en estrellas y, posteriormente, su destreza para negociar la venta de los mismos por abultadas cantidades de dinero a grandes equipos europeos. Todo eso se sumó al gran trabajo que hizo en las juveniles de donde salieron futbolistas como Sergio Ramos, Jesús Navas o Alberto Moreno, entre otros.

“Es fundamental encontrar talentos que día a día nos den excelentes resultados deportivos y que en un futuro también nos ayuden a generar ingresos”. Bajo esa máxima, el gaditano realizó grandes negociaciones. Durante sus 17 años en la institución, generó ganancias por más de 213 millones de dólares , producto de la compra y venta de jugadores y revirtió la situación financiera con la que se encontró a la hora de firmar como Director Deportivo del club.

Los casos más llamativos de gestión fueron los de jugadores como Dani Alves, Reyes, Sergio Ramos, Júlio Baptista y Carlos, fichados por casi 12 millones y vendidos por más de 150 millones en total.

La negociación paradigmática de la “Era Monchi” fue la de Dani Alves: En 2004 el Sevilla adquirió al jugador del Bahía por 990 mil dólares y en 2008 fue vendido a Barcelona por US$41 millones.

Así como con ellos, se llevaron a cabo decena de grandes transferencias: Luis Fabiano, Seydou Keita, Álvaro Negredo, Aleix Vidal, Federico Fazio, Gary Medel, Franco Vázquez y Christian Poulsen, entre otros.

Su discreto trabajo le rindió frutos en lo colectivo y también en lo individual. Para 2017 le llovían ofertas de grandes clubes de Europa para tomar el cargo, como si de Cristiano Ronaldo o Lionel Messi se tratara. El PSG de Francia, el Manchester United de Inglaterra y diversos equipos de España lo pretendían. Monchi, sin embargo, eligió seguir su camino en Italia.

El 24 de abril firmó con la Roma por cuatro años como el nuevo Director Deportivo. ¿La razón? El club le ofrecía la libertad que tenía en su anterior equipo: el control total de las negociaciones en las transferencias y el desarrollo de las juveniles.

“Disfruto mucho de mi trabajo. Cada uno tiene su manera de hacer las cosas y todas son respetables. En mi caso doy mucha importancia al talento y a la formación”. A poco más de un año, también es protagonista allí. En estos días Alisson Becker fue transferido al Liverpool y el nuevo directivo logró cerrar la venta por 87 millones de dólares, convirtiéndolo en el segundo arquero más caro del mundo.

“Económicamente hablando, antes de mover ficha hay que saber en qué club se está. Cuando ya he conocido bien al equipo empiezo a tantear las primeras operaciones”, reconoció el español y agregó: “En el Sevilla partimos casi de cero y la Roma ya había pasado esa etapa”.

Monchi instaló un sistema que, a pesar de su partida, continúa funcionando en el equipo sevillista, un método que se basa en la importancia al talento y la formación de los jugadores, además de la habilidad de negociación en la venta. Todo un arquitecto.

 

Juan Zavala
Juan Zavala

Redactor.

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