Mumblecore: Cine Indie para veinteañeros

El mumblecore retoma la esencia “precaria” del indie, pero con un tinte más rebelde, entusiasta y joven.

El cine independiente, ese que lejos está de hacer una película taquillera de hollywood, contar con alto presupuesto y con posibilidades de publicidad masiva, no es ninguna novedad. La mayoría de los aficionados al cine hemos visto películas indie más de una vez. “Donnie Darko”, 2001 o “La vida de Adèle”, 2013, por dar algunos ejemplos. Esta alternativa al cine clásico de taquilla comenzó en los años 70 con John Cassavetes como pionero, inspirando a reconocidos directores de gran renombre tales como: David Lynch (Mulholland Drive, 2001) (Blue Velvet, 1981), Danny Boyle (Trainspotting, 1996) (Slumdog Millionaire, 2008), Sofía Coppola (The virgin suicides, 1999) (Lost in translation, 2003), Spike Jonze (Being John Malkovich, 1999) (Her, 2013) entre otros. Este tipo de películas nos brinda un cine más íntimo y realista, que muestra situaciones de la vida cotidiana, propiciando así la conexión o empatía con los personajes principales.

Con estos directores y sus respectivos films estamos familiarizados. Ahora bien, ¿Qué es el “Mumblecore” y sobre qué temas trata? El Mumblecore es un movimiento que comenzó en los años 90 de la mano de Richard Linklater con la película “Slacker” de 1991, y prosiguió con “Funny Ha ha” en el 2002 dirigida por Andrew Bujalski.

Funny Ha ha con el tiempo se convirtió en una pieza fundamental y significativa del cine independiente moderno, dando lugar al inicio y al auge de una nueva forma de hacer cine.

Después de todo, este movimiento, no es más que un subgénero del cine indie, pero posee ciertas características distintivas. En general los personajes principales son actores amateurs, el guión sigue una estructura, pero en ciertas ocasiones se da lugar a la improvisación de los actores. La iluminación es natural, los planos suelen ser largos, con enfoques a la cara de los personajes y cámara en mano y casi siempre, cuentan con un muy bajo presupuesto.

Además, y lo que resulta más interesante de esta movida es que se centra en la vida de veinteañeros o treintañeros que no saben qué hacer con sus vidas. Sin muchos preámbulos, -y lejos de los clichés que propone Hollywood- las tramas se centran en las relaciones humanas y personales de éstos, especialmente el amor, el sexo, la amistad y los problemas propios de la juventud: Las crisis post culminación de la escuela secundaria, o la universidad y la desesperación de un futuro incierto. Lo cierto es que el mumblecore retoma la esencia “precaria” del indie, pero con un tinte más rebelde, entusiasta y joven.

La película más nueva y conocida del movimiento es, tal vez Frances Ha (2012), de Noah Baumbach. Protagonizada por Greta Gerwig, quien podría decirse, es la musa del Mumblecore ya que trabajó en varias películas de esta índole como actriz y colaborando con algunos de sus directores. Además, debutó como escritora y directora con la excelentísima y aclamada por la crítica Lady Bird, 2017 por la que recibió nominaciones de la academia a mejor película, mejor director y mejor guión original.

Frances Ha cuenta la historia de Frances, (Greta Gerwig) una joven de 27 años simpática y un poco torpe que se dedica a la danza. Frances parece tener su vida resuelta y en orden hasta que su mejor amiga -con la que también convive- le comunica que se va a ir a vivir con su novio. A partir de ese suceso se da cuenta de que todo su entorno “progresa” menos ella. Esto la sumerge en un sin fin de dudas y en una crisis personal, que terminará con el desafío de tener que madurar de golpe y cumplir sus expectativas para el futuro.

Linda y sencilla, esta película nos hace encariñarnos con su personaje principal desde el principio hasta el final, no sólo por el gran trabajo de Gerwig, sino también, porque es fácil identificarse con sus problemas personales. Dueña tal vez de uno de los finales más lindos que el cine ha tenido, y por momentos con tintes muy al estilo Woody Allen (no por nada el escenario principal es Nueva york y está filmada en blanco y negro) esta película nos recuerda el valor de la amistad y nos regala una hora y piquito de cine simple, pero muy bien logrado. (Dato de color: Está subida a Netflix).

En síntesis, el Mumblecore es un retrato de las crisis que presentamos los jóvenes a medida que vamos entrando en la adultez. Nos muestra una dosis realista de la vida misma: el desarrollo de las relaciones humanas y de los problemas personales del día a día. Una alternativa al cine plagado de ficción, acción y melodrama, que a veces, -sólo a veces- peca de repetitivo y predecible.

Victoria D'Ambrosio
Victoria D'Ambrosio

Del equipo de redacción
Twitter: https://twitter.com/VikiDambrosio

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