Nikola Jokic: Un pívot organizador

Nunca le gustó la actividad física, no era un fanático del básquet y disfrutaba de las carreras en sulky. Hoy, el juego de los Denver Nuggets gira en torno a él. 

Nikola Jokic está pasando su mejor momento en la NBA. Promedia 19.6 puntos, 10.0 de rebotes y 7.6 de asistencias, y la semana pasada anotó 40 puntos (su récord en la temporada) en la victoria ante Portland Trail Blazers. Su notable lectura del juego le permite ser el mejor pívot asistidor del mundo. Es tan importante para los Nuggets que en julio del año pasado renovó contrato por 130 millones de dólares repartidos en cinco años.

Pero al principio Jokic no era un fanático del básquet. Si bien lo practicaba en el colegio, era más que nada porque tenía un talento innato. A él nunca le gustó la actividad física, pero sí tenía una gran pasión por los caballos y por la gaseosa. Por eso en su adolescencia disfrutaba las carreras en sulky, en las que casi todo el esfuerzo físico lo hace el animal, y en un momento llegó a tomar 3 litros de Coca Cola por día.

Hasta que un día apareció Misko Raznatovic y su vida cambió. Raznatovic es un abogado y agente deportivo serbio que también es dueño del club Mega Vizura. Lo vio jugar en un torneo intercolegial y le ofreció un contrato en su equipo, además de representarlo. Tuvieron que intermediar sus hermanos para convencerlo de que podía dedicarse exclusivamente al básquet, pero antes debía ponerse bien físicamente ya que tenía mucho sobrepeso.

Entonces el “Joker” -apodo que le puso su excompañero Mike Miller porque no podía pronunciar su apellido correctamente- aceptó la oferta y, tras bajar 18 kilos, a mediados de 2012 se convirtió en un basquetbolista profesional. Sus grandes actuaciones en Mega Vizura llamaron la atención de Barcelona. El pase estaba por hacerse, pero cuando los dirigentes del club catalán viajaron a Belgrado para verlo, Jokic jugó un mal partido y la transferencia no se realizó. De todos modos, en 2014 fue elegido en el puesto 41 del draft por los Denver Nuggets, franquicia que hace de local en el Pepsi Center (casualmente la marca rival del vicio que tenía el joven Jokic).

La temporada 2014-2015 permaneció en Serbia, siendo el MVP de la Liga Adriática, y llegó a Denver un año después de ser drafteado y sin haber jugado ningún partido de Euroliga. En Estados Unidos dudaban de su estado físico y especulaban con que el Joker ocupara un lugar secundario en su primera temporada, pero el pívot se ganó rápidamente un puesto en el quinteto inicial de los Nuggets y jugó en 80 de los 82 partidos que disputó su equipo en la temporada regular. Además formó parte del “All-Rookie Team”.

2018 fue el año de su explosión definitiva. Con 23 años fue galardonado como el mejor basquetbolista serbio de la temporada. Jokic maneja los hilos de los Nuggets, que lideraban la Conferencia Oeste hasta la semana pasada, cuando perdieron 142 a 111 contra Golden State Warriors en Denver. Técnica y personalidad le sobran a este jugador de 2,13 metros de altura que sueña con llevar a su equipo a lo más alto.

Guido Antonelli
Guido Antonelli

Periodista.

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