Nikos Galis: El ídolo griego

Nikos Galis: El ídolo griego

27 febrero, 2019 0 Por Guido Antonelli

En la década del 80´, el Aris Salónica tuvo un basquetbolista que rompió todos los récords del básquet de Grecia: Nikos Galis, quien hoy es miembro del Salón de la Fama de la FIBA.

Cada vez que Galis tiraba, la pelota entraba. Dobles, triples, libres, no importaba desde dónde. Parecía como que el aro bajaba para que él encestara. Los rivales no lo querían ni ver, porque el griego siempre ganaba, pero nunca sonreía. Solo se concentraba en jugar y en su segunda temporada llegó a promediar 44 puntos por partido.

El escolta nació hace 61 años en Nueva Jersey, con el nombre de Nikolaos Georgalis. Sus padres habían dejado la isla griega de Rodas en busca de nuevas oportunidades en Estados Unidos. Nikolaos creció practicando boxeo, mismo deporte en el que su papá se había destacado de adolescente, pero su mamá le pidió que se dedicara a otro deporte.

En la calle comenzó a jugar al básquet contra chicos mayores que él. Esto era una motivación para Galis, quien forjó un carácter desafiante y ganador. Su gran rendimiento en el básquet juvenil causó interés de distintas universidades. Fue en los Seton Hall Pirates de su ciudad natal donde brilló, siendo el tercer goleador de la competencia en su último año como universitario.

En el draft de 1979 fue elegido por los Boston Celtics en el puesto número 68, en una cuarta ronda. Durante la pretemporada se lesionó el tobillo y la franquicia no le ofreció contrato. Una vez recuperado, “Nick The Greek” decidió mudarse a Grecia para demostrar, en el país de sus padres, el gran jugador que sería. Decidido a competir bajo bandera griega, cambió su nombre a Nikos Galis.

Sus grandes actuaciones metieron a Aris Salónica dentro de los primeros planos del básquet europeo. En su primera temporada promedió 31.4 puntos por partido. Parece demasiado, pero Galis rompió tantos récords en el club que esa cifra fue la menor en trece temporadas. Antes de su llegada, el básquet no era un deporte muy popular en Grecia. A partir de la temporada 1980/1981, en la que Galis metió 1143 puntos en 26 partidos -44 de promedio-, gente que no vivía en Salónica viajaba para verlo jugar junto a su gran amigo y socio basquetbolístico Panagiotis Giannakis.

En Aris jugó trece temporadas, y en todas superó el promedio de 31 puntos por partido. Allí ganó ocho Ligas (siete consecutivas y tres de manera invicta), seis Copas de Grecia (cuatro consecutivas) y llegó tres veces al Final Four de la Copa de Campeones (hoy conocida como Euroliga), cayendo siempre en semifinales. Este equipo logró tanta popularidad en Grecia que los jueves a la noche los cines cerraban para que todos pudieran ver sus partidos en la Copa de Campeones.

Si algo le faltaba a Galis para transformarse en un ídolo nacional era tener una gran actuación en el seleccionado. En el Mundial de 1986 Grecia quedó décima y el escolta fue el máximo goleador de la competición con 337 puntos, anotando 53 en un partido ante Panamá.

Al año siguiente los helenos organizaron el EuroBasket y había muchas expectativas en lo que pudiera hacer Galis. Después de una irregular primera fase -que igual lo tuvo como figura en todos los encuentros-, Grecia se consagró campeona. Galis descolló en la semifinal contra la Yugoslavia de Drazen Petrovic, Vlade Divac, Toni Kukoc y un joven Sasa Djordevic (actual seleccionador serbio); y en la final contra la Unión Soviética de Sarunas Marciulionis, Alexander Volkov y Vladimir Tkachenko, anotando 40 puntos.

Este es el máximo logro del básquet griego junto al EuroBasket 2005, pero la localía hizo que los hinchas idolatraran más a los jugadores de 1987. Nikos Galis fue el MVP del torneo y el máximo anotador, promediando 37 puntos por partido. Después de esta competición, el escolta recibió ofertas de los Celtics y de los Brooklyn Nets que él mismo rechazó. Estaba tan decidido a seguir ganando títulos en Grecia que ni la NBA lo conmovía.

En 1992 cambió la dirigencia de Aris Salónica y llegó una etapa de recambio. Galis fue contratado por Panathinaikos, que llevaba varios años sin poder plasmar su buen juego en resultados. En su primera temporada en Atenas ganó la Copa local y en la segunda llegó a semifinales de la EuroLiga.

El 18 de octubre de 1994 su carrera terminó de golpe. Después de una discusión con su entrenador Kostas Politis, quien no lo puso de titular en un partido de Liga ante Ampelokipi, Nikos se fue de la cancha y no volvió a aparecer. Sus números en Panathinaikos no fueron los esperados, pero en la capital griega tuvo la oportunidad de vestirse de verde. Esa que en Boston no le habían dado quince años antes de su retiro.

Nikos Galis fue el basquetbolista más influyente de su país. Con su talento y capacidad para anotar puntos, popularizó un deporte al que muy poca gente le prestaba atención. En 2007 ingresó al Salón de la Fama de la FIBA y diez años después hizo lo mismo en el de la NBA, a pesar de no haber jugado ningún minuto en esa liga. A día de hoy los hinchas de Boston Celtics se preguntan por qué dejaron pasar a este jugador, pero en Salónica están contentos de haberlo disfrutado.