Prohibido olvidar

Hoy es el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto y desde MaVa hacemos un recorrido de la tragedia y las consecuencias que tuvo en el fútbol.

El 27 de enero se conmemora la liberación de Auschwitz por las tropas soviéticas en 1945, el campo de concentración nazi donde funcionó la mayor maquinaria de exterminación. Pero doce años antes comenzaba el horror.

1933. Tras la derrota en la Primera Guerra Mundial y la crisis económica de 1930, conocida como la Gran Depresión, la sociedad alemana vivía horas angustiantes. De esa desesperación se agarró Adolf Hitler para tener poder y ser canciller con un discurso potente que atraía a seguidores deseosos de un cambio. Les prometió a los desencantados de esa realidad una nueva y mejor vida para hacer resurgir a la “gloriosa Alemania”. El partido Nacionalsocialista alemán de los Trabajadores o Partido Nazi de forma abreviada, hizo hincapié fundamentalmente en los desocupados, los jóvenes y la clase media baja. Muchos alemanes creyeron que habían encontrado al salvador de la Nación. Lo que no sabían, o no quisieron saber, es la tragedia que se venía.

Gestapo. SS. Campos de concentración. Cámaras de gas. Guetos. Leyes de Núremberg. Noche de los Cristales Rotos. Estrella de David Amarilla. Solución Final. Joseph Goebbels. Adolf Eichmann. Josef Mengele. Auschwitz-Birkenau. Treblinka. Operación Fiesta de la Cosecha. Marcha de la Muerte. Todos hechos y personajes nefastos que son importantes recordar para que no vuelvan a suceder y/o aparecer.

La Alemania Nazi arrasó con todo incluso hasta con clubes de fútbol que no compartían sus ideas.

Bayern Munich

A principios de la década del ’30 el club vivió su momento de gloria. En la temporada 1931/32 logró su primera liga. Con el ascenso de Hitler, su presidente Kurt Landauer y el técnico Richard Kohn fueron obligados a renunciar a sus cargos por ser judíos. La destrucción del club fue tal que perdió la categoría durante cinco años y recién pudo volver a lograr una liga en la temporada 1968/69.

Borussia Dortmund

Fue intervenido por su “tendencia judía”. A diferencia del Bayern Munich, su presidente Egon Pentrup fue obligado a renunciar por sus ideas políticas de izquierda. Para 1939, el nazismo cumplió su objetivo: el 80% de la dirigencia del club estaba afiliada al partido Nazi.

Ajax

Antes de la invasión a Holanda (1940) el equipo de Ámsterdam logró siete campeonatos. Desde ese año y hasta el final del Holocausto, no se coronó campeón en ninguna oportunidad. Su estadía en el barrio judío y la relación con dicha comunidad lo hizo un blanco directo de las políticas nazis. El caso más notorio de persecución fue al del jugador estrella Eddy Hamel que en 1943 fue deportado a Auschwitz de donde nunca más volvió.

Austria Viena

El 17 de marzo de 1938, cinco días después del ingreso de las tropas alemanas en Austria, el club fue intervenido. La presidencia interina la asumió un comandante de la unidad de asalto (SA), Hermann Haldenwang, ex jugador del club. Sus primeras medidas fueron confiscar los bienes y prohibir a los jugadores saludar a los dirigentes judíos. Su presidente anterior Emanuel Schwarz tuvo que renunciar para sobrevivir a la persecución antisemita. En 1945, con la finalización de la guerra, pudo retomar sus funciones.

En tiempos actuales donde partidos de ultraderecha están resurgiendo y teniendo poder, es fundamental “no olvidar para no repetir”. Para el historiador Paul Preston: “Quien no conoce su historia está condenado a repetir sus errores”. No permitamos darle paso al olvido. Eso es lo peor que le puede pasar a la humanidad.

Jonathan Rosenberg
Jonathan Rosenberg

Periodista.

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